viernes, 3 de mayo de 2013

Ausencia


Ya las palabras soldaban
hilos y transeúntes
aquel pedazo de lluvia
calzaba tus zapatillas
yo
sola
sin preguntas
vacilando
abrazando lo que queda


miércoles, 1 de mayo de 2013

Cuestionario



¿Dónde late tu corazón?
¿Sobre qué palabras te detienes?
¿Cuando saboreas el silencio?
¿Que tan a menudo la música se instala tu alma?
¿Cuales de todos los vientos prefieres?
¿Aún te arde esa brújula en la garganta?

viernes, 26 de abril de 2013

La Verdad, esa institución tan inmensamente fraccionada y dividida. Ya no creo en los que juran tenerla entera, virgen e impoluta. Creo en esos pequeños cristales que resplandecen por instantes, cual granos de arena, en una mirada, en una palabra en un gesto.
Ve al desierto, 
elije un lugar,
toma un puñado de arena.
Será en tu mano agua en saco roto, 
iras perdiéndola poco a poco. 
En tu mano hay lo que queda, 
lo que alguna vez, 
fue ese inmenso amarillo.
Mas ahora es una parte,
yo diría,
un pellizco de nada.

domingo, 24 de marzo de 2013


I escaped in a stroke of fury
breaking the dense air
with a breath.
and I left with a trail
of remorseful voice
swallowing the tears that didn't fall.
I flooded my soul
to cover my eyes
and ate grief by grief
at dawn when the sun returned.
I undressed each word,
every line of reality,
and I gave my soul to heaven
my body to the ground
my love to remembrance

jueves, 14 de marzo de 2013


Para mí, mi papá era un gigante,
era un monstruo gracioso"el hombre bobo",
de cosquillas hacer si te atrapaba
con "la mano pesada"
acompañada con su ruido de bomba.
Monumental, como esas esculturas
donde no te alcanzan los ojos para mirar.
Ahora no sé, si es que mis ojos han crecido,
será la ilusión de cuando era una enanita...
Bueno, quizás mis ojos desencantados por la vida
vean todo mas pequeño, simple y desperfecto.
Pero jamas les dejo que me engañen!
porque son tus pulsos, papá, los pulsos que oigo...
del corazón camuflado de un gigante.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Se acerca el otoño
y cada hora se tiñe de melancolía...
Atardece y puedo sentir
al sol lléndose triste y resignado,
no sin antes dejarme su beso apasionado.
"Amor mío, no te angusties,
estaré en casa antes que tú te des cuenta.
Vamos amor mío, déjame regalarte
mis naranjas, mis rojos y amarillos.
Déjame besarte, calurosamente amor mío,
tus angustiadas mejillas."